La idea central: el primer diálogo de don Quixote y Sancho Panza
en la Segunda Parte.
- Empieza el capítulo con una conversación entre Sancho,
el ama y la sobrina.
- Sancho menciona que don Quixote le ha prometido una «ínsula».
- Con una jitanjáfora el ama tritura la palabra «ínsula».
- Al final del capítulo, Sancho juega con el nombre del «autor
historiador arábigo» del primer tomo de las hazañas
de don Quixote, Cide Hamete Berenjena (sic).
- El diálogo entre don Quixote y Sancho
- Don Quixote insiste en la unidad entre ellos: «juntos salimos,
juntos fuimos y juntos peregrinamos».
- A don Quixote le interesa saber más de su fama.
- Sancho menciona que un aldeano que acaba de volver a casa después
de haberse hecho bachiller de la Universidad de Salamanca ha leído
El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha.
- El bachiller se llama Sansón Carrasco.
- Sancho y don Quixote, en principio, están haciendo planes para
la salida número...
- Termina el capítulo cuando Sancho Panza sale de la habitación
de don Quixote para ir en busca de Sansón Carrasco.
Notas:
- Hay una posible referencia cristiana al principio del diálogo entre
amo y escudero cuando aquél usa una frase latina, original, creo, de
San Pablo (I Cor. 11:3)—lo cual molesta a Sancho—para decir que
cuando duele la cabeza (i.e., el amo) duelen los demás miembros (i.e.,
el escudero). Menciono esta lejana posibilidad porque hay quienes tratan de
ver en el Quijote y en el protagonista cierta dimensión del
mito de Cristo. ¿Qué piensa Ud.?
- Cuando don Quixote y Sancho hablan de los orígenes «moros»
de Cide Hamete
Berengeli (que no «berenjena» como lo tergiversa Sancho) hay una
buena sensibilidad contemporánea que acusarles a Sancho y también
a don Quixote de caer en estereotipos y, de ahí, en la discriminación
negativa contra los árabes. Está claro que Sancho no deja de
ser bastante racista a veces. Sin embargo, hay cierta base cultural objetiva
en lo que dicen los dos personajes de Cervantes. Los etnógrafos, por
ejemplo, nos dice que la mentira piadosa se acepta en la cultura marroquí
como un modo de protegerse la honra social. Es decir que se valora menos la
verdad absoluta (valor supuestamente máximo en la cultura occidental
europea/americana) que la honra. ¿Viene, pues, la noción quijotesca
de que los moros mienten del prejuicio racista o de una observación
intercultural? (Referencia: H.J. Siskin, Débuts. McGraw-Hill,
2003, p. 80). A pesar del «prejuicio» social y racial por parte
de don Quixote y Sancho, ellos no dejan de vanagloriarse del hecho de que
un moro ha escrito un libro sobre ellos. Para más comentarios sobre
el autor moro, véase => el próximo
capítulo y Lathrop, II, 453, ll. 17 - 19.
Parte II
Capítulo 3=>
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